Cómo hacer una hucha cerdito

Las huchas cerdito son las más tradicionales. ¿Quién no ha tenido una de pequeño? Aunque no se sabe con total certeza por qué se eligió la forma porcina para construir las huchas, la sabiduría popular lo atribuye a la arcilla de tono anaranjado,  cuyo nombre pygg se asemeja a pig (cerdo en inglés), que se usaba en el siglo XV en el mundo anglosajón para elaborar utensilios de hogar donde se guardaba el dinero. Con el tiempo, las piggy jars se convirtieron en nuestra hucha cerdito actual o piggy bank.

Si la historia es cierta o no, nadie lo sabe. Hoy os traemos una manualidad para niños muy fácil de hacer y súper económica: una hucha cerdito, ideal para que vuestros peques comiencen a ahorrar. ¿Os animáis a hacer una hucha para niños en casa?

Preparar una hucha puede ser una divertida actividad con niños. Como veréis en el paso a paso, hacerla es muy sencillo y necesitáis muy pocos materiales. Veréis cómo con poca cosa, y encima aquellas que usualmente tiráis porque no os sirven, creáis una simpática hucha cerdito.

Materiales

  • 1 botella de refresco o similar
  • 1 tapa a rosca de refresco o de la botella que se utilicéis
  • 4 carretes de hilo vacíos (o tapas de plástico)
  • Papel de colores
  • Cinta adhesiva de doble faz
  • Pegamento
  • Cutter

Paso a paso para hacer una hucha cerdito

Primero, coged la botella y enjuagarla bien con agua caliente y detergente. Luego, recortad los papeles de colores en forma de ojos, fosas nasales y orejas. También podéis recortar un rectángulo de color para usar como cuerpo del cerdito.

Cuando la botella esté bien seca, cerradla con la tapa a rosca y posteriormente, pegad cada una de las partes del cuerpo en papel de color con la cinta adhesiva de doble faz o pegamento. Dejad secar.

Coged un cutter y realizad un corte un poco más grande que el tamaño de las monedas en el lomo del cerdito. Hacedlo en forma rectangular, para que las monedas entren sin problemas tanto de ancho como de largo.

Finalmente, pegad los carretes de hilo o las tapas de plástico en el lugar de las patas. ¡Y listo! Ya tenéis una hucha cerdito perfecta para que vuestros hijos guarden su mesada. La buena noticia es que cuando los peques quieran sacar su dinero, sólo deben abrir la botella por la nariz del cerdo, sin necesidad de romper la hucha infantil.

Vía: Martha Stewart

Autor entrada: ritru

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *